Menos sistemas aislados. Más información conectada

Durante muchos años, muchas organizaciones fueron creciendo tecnológicamente por fases y acumularon sistemas aislados.

Por ejemplo, implantaron una plataforma para la gestión documental, otra para el ERP, otra para HSE, otra para Recursos Humanos, otra para mantenimiento y, más tarde, otras soluciones de informes, análisis u operación.

A primera vista, este camino parece natural.

Al fin y al cabo, cada sistema responde a una necesidad específica.

El problema surge cuando esas plataformas no se comunican entre sí.

Así, la información se fragmenta, los procesos pierden fluidez y los equipos empiezan a perder tiempo repitiendo tareas, introduciendo datos en varios lugares y conciliando información entre sistemas diferentes.

Por eso, es precisamente aquí donde surge una de las grandes exigencias de la nueva generación de la gestión documental: dejar de funcionar como una isla tecnológica.

 

El problema de los sistemas aislados

Cuando la información se reparte entre varias plataformas sin conexión entre sí, surgen dificultades muy concretas en el día a día:

  • datos introducidos más de una vez;
  • mayor riesgo de error e incoherencia;
  • procesos manuales entre sistemas;
  • menor trazabilidad;
  • más dificultad para obtener una visión integrada;
  • menor rapidez en la toma de decisiones.

En la práctica, la organización puede incluso tener varias soluciones digitales, pero sigue dependiendo del trabajo manual para garantizar que la información llega a donde hace falta.

Es decir, ha digitalizado procesos, pero no ha conectado la información.

 

La importancia de las API, las integraciones y la interoperabilidad

Para resolver esta fragmentación, hay tres conceptos que se vuelven fundamentales: API, integraciones e interoperabilidad.

 

API

Las API permiten crear mecanismos de comunicación entre distintos sistemas.

Es decir, funcionan como puntos de conexión que hacen posible intercambiar datos y desencadenar acciones entre plataformas diferentes.

 

Integraciones

Además, las integraciones permiten conectar la gestión documental con los sistemas que la organización ya utiliza.

Por ejemplo, esto puede incluir el ERP, plataformas HSE, software de RR. HH., mantenimiento, Business Intelligence u otras aplicaciones operativas.

 

Interoperabilidad

Por último, la interoperabilidad va más allá de la simple conexión técnica.

Garantiza que la información que intercambian los sistemas mantenga su estructura y que los distintos procesos y plataformas la utilicen de forma coherente.

 

¿Qué cambia en la práctica sin sistemas aislados?

Cuando la gestión documental deja de funcionar de forma aislada y pasa a integrarse en el ecosistema tecnológico de la organización, los beneficios resultan muy claros:

  • menos duplicación de datos;
  • reducción del trabajo manual;
  • mayor automatización entre procesos;
  • mejor trazabilidad;
  • información más coherente;
  • mayor eficiencia operativa.

De esta forma, el documento deja de ser solo algo que permanece archivado en una plataforma.

Al contrario, la información que contiene puede empezar a circular, alimentar otros sistemas y apoyar los procesos de decisión.

 

Especialmente relevante en HSE y SST

En las áreas HSE y SST, esta conexión entre sistemas es especialmente importante.

La documentación, los contratistas, los trabajadores, los equipos, las auditorías, las inspecciones, las no conformidades y los procesos operativos suelen guardar relación entre sí.

Si cada realidad vive en un sistema aislado, la gestión se vuelve más pesada y menos eficaz.

En cambio, cuando los sistemas comparten la información, es posible crear una visión mucho más integrada de la operación y reforzar el control a lo largo de todo el proceso.

 

La verdadera transformación digital va más allá de los sistemas aislados

La verdadera transformación digital no ocurre solo cuando cada proceso se digitaliza por separado.

Ocurre cuando los sistemas dejan de vivir aislados y pasan a trabajar en conjunto.

En definitiva, eso es lo que permite convertir los documentos en información útil, la información en procesos más fluidos y los procesos en mejores decisiones.

 

Menos sistemas aislados. Más información conectada.

 

Por eso, esta es la lógica de una gestión documental preparada para responder a las exigencias de las organizaciones actuales.

Lea también: De la plataforma central a las plataformas de los clientes: Gestión documental en múltiples sistemas y La próxima generación de la gestión documental.

Para seguir las políticas europeas de interoperabilidad y transformación digital, consulte la Comisión Europea.

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