En una buena experiencia de usuario, la complejidad de la tecnología no debe trasladarse a quien la utiliza.
De hecho, los equipos necesitan trabajar de forma rápida, intuitiva y sin depender de procesos técnicos innecesarios.
Aun así, detrás de esa experiencia sencilla puede haber capacidades avanzadas:
- Inteligencia artificial integrada;
- Automatización de tareas y procesos;
- Extracción y estructuración de información;
- Workflows configurables;
- Reglas y permisos por función;
- Integraciones con otros sistemas;
- Trazabilidad y control en tiempo real.
Cuanto más avanzada es la tecnología, más sencilla debe ser la experiencia de usuario.
Así, para los equipos HSE, una buena experiencia de uso significa menos tiempo dedicado a tareas administrativas, menos fricción en el día a día y más foco en la operación.
Tecnología avanzada entre bastidores. Sencillez para quienes trabajan con ella todos los días.
Lea también: La importancia de la User Experience en las plataformas de gestión documental y User Experience (UX) y User Interface (UI).
Por último, para conocer las normas internacionales sobre usabilidad y ergonomía de sistemas, consulte la ISO.